PÓRTICO REAL

¡LO MEJOR LO CREAS TÚ!

logoporticoresponsive.png

Consejos


  VIAJE DE LUNA DE MIEL

t30_1_158173.jpg

Escoger el viaje para su luna de miel es una tarea que los novios deben comenzar cuanto antes y una vez que hayan definido la fecha de su boda. Actuar con suficiente tiempo permite tener ventaja a la hora de hacer reservaciones, especialmente si son para destinos populares. Comprando con la debida antelación, pueden además lograr importantes ahorros principalmente en los boletos de avión.

Estos son algunos consejos para cuando los novios inicien el proceso de definir su viaje de luna de miel:

  • Deben definir qué es lo que les gusta y lo que quisieran hacer en el viaje: aventura, relax, cultura, destinos exóticos, intereses especiales?
  • Es conveniente trabajar con su pareja en reducir la lista de posibilidades a dos o tres destinos "finalistas" en los que ambos coincidan
  • Escojan una agencia especializada, o aún mejor, un experto diseñador de viajes que conozca y domine los destinos que está vendiendo. Traten de conseguir algo mejor que un simple paquete de catálogo.
  • Piensen en el clima en el destino en la época en que ustedes visitarán. Eviten lluvia, posibilidad de huracanes y frío (a menos que les interese)
  • Definan el "techo" de lo que pueden gastar en el viaje y utilicen esa cantidad como el presupuesto para que que su asesor de viajes sugiera proveedores de servicio al precio idóneo. No hay destinos imposibles!

Finalmente, recuerden que su luna de miel debe ser un "bonito viaje" y no necesariamente un "viaje perfecto"; lo importante es gozarlo en compañía de la persona amada.


DECORACIÓN DEL HOGAR

t30_1_158173.jpg

Empecemos por establecer que las dos son productos cerámicos. O sea, las dos se hacen con una masa de arcilla o barro que luego se cocina en el horno.  Su principal diferencia radica en el tipo de arcilla; la porcelana está hecha a base de caolín (50% de la mezcla), que es una arcilla especial que al fundirse a altas temperaturas de 1,000°C se vuelve cristalina y refractaria. El resultado es una pasta vitrificada, no porosa y muy resistente, ligeramente traslúcida e impermeable.  Luego se decora y se hornea nuevamente a 1,400°C con lo que se le da un acabado brillante. La vajilla de porcelana generalmente es la elección para las grandes ocasiones.  La cerámica, en cambio, utiliza barros más comunes que se hornean solamente una vez  y a temperaturas más bajas.  La cerámica es porosa, algo permeable y menos resistente que la porcelana. El color resultante depende de la arcilla que se hayan usado para hacer las piezas. En general, se utiliza en ocasiones más informales y es más barata que la porcelana.

 

La principal diferencia entre las vajillas de cerámica y porcelana está en su tacto. La  loza es cálida, pero no aguanta bien el microondas, mientras que la porcelana es más compacta, resistente y fría. Los decoradores  especialistas acostumbran combinar ambos materiales en sus vajillas, logrando así practicidad y belleza.

Vale la pena mencionar dos tipos especiales de porcelana. La “china” que es un tipo que se vitrifica en una sola cocción por lo que se simplifica el proceso de decoración. Finalmente la “bone china” en la que a la mezcla de barros se le agrega al menos un 25% de cenizas de hueso animal produciendo así una porcelana más delicada y elegante.

 

Independientemente de sus necesidades y del material que elijan, nuestros clientes pueden estar seguros que al comprarlas en PÓRTICO REAL, se estarán llevando a casa las mejores vajillas del mercado.